Cuando el dedo apunta el cielo el tonto mira el dedo
Yann Tiersen *La Valse d'Amélie
Vuelo...
Ahora caigo, me toman tus manos y me enlairan nuevamente. Viajamos por la Luna. Y por Venus.
Caigo... me toman tus manos, vuelo de nuevo. Me posas en una nube de algodón, me tomas y caemos... retomamos el vuelo.
Los dedos de tu mano juegan al son del piano con los míos.
Ahora flotamos mientras me coges de la cintura y bailamos La Valse d’Amélie. Parece que alrededor las estrellas son rojas, naranjas, azules,... toman nuevos colores a cada compás.
Descendemos, somos plumas de ave... volando retomamos ahora altura.
Me besas, te amo a cada vez que me rozan tus labios fucsias.
Descendemos: el cielo, la tierra, el limbo. Etéreos a momentos, a momentos corpóreos. No me sueltas de la mano. Doy descanso a los párpados mientras siento en mi corazón latidos que no son míos... se han unido con los tuyos. Caemos a cámara lenta en la arena del fondo de un mar azul. Yo soy ahora sirena y sonrío celebrando con burbujas que aún me tomas de la mano. Nos llevan las corrientes a un mundo subterráneo.
Ya ascendemos... impulsados hacia la superficie la piel retoma su relación con el sol.
Ahora somos peces, nadamos hacia la costa.
Al contacto con la arena volvemos a ser cuerpos. Tumbados en islas blancas bajo la luz azul y amarilla del sol empieza un nuevo sueño...
Ahora somos mariposas...

















