Sucede que…

Sucede que a veces la vida mata y el invierno saca su revólver, te encañona en las costillas, te aterran los álbumes de fotos y el espejo, huele a pino el coche y el mar a gasolina. Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel...

A mi mai m'ha semblat notar l'olor de gasolina al mar, coses de ser jove o coses de ser massa inocent i de tenir la il.lusió per tot de un nen...
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No hi ha valoracions encara)
Loading ... Loading ...
Tancar
Enviar E-mail