PSC de Cunit, a imagen del de Calafell
Transcribo parte de un blog que explica la historia, porque de verdad que es para quedarse de piedra.
"JUDIT ALBERICH es la alcaldesa de Cunit. Pues bien, esta
golfa en lugar de ayudar a una víctima de una agresión y apoyarla en la defensa de sus derechos y libertades hizo todo lo contrario. Le solicitó a la víctima que retirase la demanda que había presentado contra su agresor, e impidió que la policía detuviera al agresor.
¿Por qué? Simplemente porque el agresor era un el Imán Musulmán del pueblo y la víctima una mujer musulmana que se negaba a vivir conforme al código mahometano, es decir, trabaja, no usa el velo, tiene coche y conduce, etc.
Os imagináis lo que esta misma señora podría haber soltado por su boca si dicha agresión lo hubiera hecho un sacerdote católico?
El artículo de Pilar Rahola en la Vanguardia que podéis leer en su blog no tiene desperdicio. Os transcribo un pequeño aperitivo (merece la pena leerlo entero)
Sea como sea, Alberich es el ejemplo de la empanada mental que tienen algunos con la cuestión islámica. No han entendido que la única forma de cohesionar islam y democracia es amparando a las Fatimas y encarcelando a los Benbrahim, y teniendo claro que un integrista que desprecia a las mujeres y las segrega no es un hombre de Dios, es un delincuente."
Movidas con el IBI, con la fiscalía, con el $$$, broncas políticas, trapos sucios, quejas de los vecinos, subidas de sueldo... una historia que a los de Calafell también nos suena. La pregunta es ¿tan difícil es hacerlo bien? Porque por estar mal pagados no será, desde luego.


















